{"version":"1.0","provider_name":"OALA - Organizaci\u00f3n de los Agustinos de Am\u00e9rica Latina","provider_url":"https:\/\/agustinosoala.org\/en","author_name":"Edgar F.A","author_url":"https:\/\/agustinosoala.org\/en\/author\/admin\/","title":"\u00c1frica en la \u00e9poca de Agust\u00edn - OALA - Organizaci\u00f3n de los Agustinos de Am\u00e9rica Latina","type":"rich","width":600,"height":338,"html":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"C1FdzQIez7\"><a href=\"https:\/\/agustinosoala.org\/en\/africa-en-la-epoca-de-agustin\/\">Africa in Augustine\u2019s Time<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"https:\/\/agustinosoala.org\/en\/africa-en-la-epoca-de-agustin\/embed\/#?secret=C1FdzQIez7\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"&#8220;\u00c1frica en la \u00e9poca de Agust\u00edn&#8221; &#8212; OALA - Organizaci\u00f3n de los Agustinos de Am\u00e9rica Latina\" data-secret=\"C1FdzQIez7\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script>\n\/*! This file is auto-generated *\/\n!function(d,l){\"use strict\";l.querySelector&&d.addEventListener&&\"undefined\"!=typeof URL&&(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&&!\/[^a-zA-Z0-9]\/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),c=new RegExp(\"^https?:$\",\"i\"),i=0;i<o.length;i++)o[i].style.display=\"none\";for(i=0;i<a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&&(s.removeAttribute(\"style\"),\"height\"===t.message?(1e3<(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r<200&&(r=200),s.height=r):\"link\"===t.message&&(r=new URL(s.getAttribute(\"src\")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&&n.host===r.host&&l.activeElement===s&&(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener(\"message\",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener(\"DOMContentLoaded\",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll(\"iframe.wp-embedded-content\"),r=0;r<s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute(\"data-secret\"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+=\"#?secret=\"+t,e.setAttribute(\"data-secret\",t)),e.contentWindow.postMessage({message:\"ready\",secret:t},\"*\")},!1)))}(window,document);\n\/\/# sourceURL=https:\/\/agustinosoala.org\/wp-includes\/js\/wp-embed.min.js\n<\/script>","description":"\u00abNos hiciste, Se\u00f1or, para ti, y nuestro coraz\u00f3n est\u00e1 inquieto hasta que descanse en ti\u00bb San Agust\u00edn. Confessiones (Confesiones), Libro I, cap. 1. \u00c1frica en la \u00e9poca de Agust\u00edn El Amor en San Agust\u00edn Interioridad Agustiniana Sobre las Conversiones de San Agust\u00edn Amistad-Fraternidad Apostolado Agustiniano Antropolog\u00eda Agustiniana Documentos de la Orden Santoral Agustiniano \u00c1frica en la \u00e9poca de Agust\u00edn: Hamman Adalbert La vida cotidiana en \u00c1frica del Norte, al declinar el Imperio romano, nos concierne a todos: para los hombres del viejo Continente, ella describe las \u00faltimas p\u00e1ginas de la epopeya romana ultramarina; para los cristianos, descubre la vitalidad explosiva de una comunidad; los exegetas de San Agust\u00edn encuentran tambi\u00e9n el contexto diario de la vida del obispo de Hipona. Para encontrar la fuente de esta vida cotidiana, nos es necesario releer los monumentos de la historia pasada, interrogar a las ruinas, exhumadas piadosamente, que relatan con precisi\u00f3n y complacencia las vidas y los logros humanos; pero tambi\u00e9n contemplar el cielo, las monta\u00f1as, el mar, los paisajes, que son los mismos que, vio Agust\u00edn: ellos se reflejan en sus escritos, estimularon su sensibilidad y formaron su alma. Meditaba, una ma\u00f1ana de primavera, en la Bas\u00edlica de Hipona, y me pareci\u00f3 escuchar la voz de su obispo, sentir vibrar su coraz\u00f3n, semejante al mar tan cercano, \u00abfigura del mundo, con sus aguas saladas, amargas, tumultuosas, balanceadas por las tempestades&#8230;\u00bb \u00bfC\u00f3mo entender el alma del pueblo africano, marcado por influencias sucesivas y, a veces, contradictorias, y siempre combativo por la conservaci\u00f3n de su identidad? \u00bfPor qu\u00e9 el Evangelio ha ejercido tan extra\u00f1a seducci\u00f3n sobre ese pueblo? El obispo de Hipona nos ha servido de faro en esta investigaci\u00f3n. El Pastor nos ha permitido descubrir a su comunidad y encontrar en su predicaci\u00f3n dirigida a los m\u00e1s sencillos, la espontaneidad e inconstancia, la exuberancia y pesadez de esa gente. Nuestro prop\u00f3sito no ha sido el de escribir una nueva biograf\u00eda del obispo de Hipona. Existen excelentes, como la de Peter Brown. Nosotros nos limitaremos a interrogar al obispo sobre la vida cotidiana y no sobre las controversias o sobre el misterio de la Gracia. Agust\u00edn es una monta\u00f1a de dif\u00edcil acceso. Nosotros la contemplaremos desde la superficie, a partir de las humildes cosas de la vida que Agust\u00edn observ\u00f3 y comparti\u00f3 diariamente, durante treinta y cinco a\u00f1os, para \u00abcomulgar y participar humanamente\u00bb con la multitud. Para escribir la vida cotidiana de los primeros cristianos nosotros sufrimos la escasez de documentos y testimonios. En este libro nos ocurre todo lo contrario: estamos desbordados por la abundante documentaci\u00f3n. \u00abEs imposible decir todo y no se sabe qu\u00e9 omitir\u00bb, dec\u00eda ya el gran Tillemont. Los escritos de Agust\u00edn son un jard\u00edn tan rico, tan amplio, que hemos elegido lo que nos concierne, sin extendernos a otras cuestiones. De esta manera respetamos los l\u00edmites de la Colecci\u00f3n \u00abLa vida cotidiana\u00bb. Nuestra investigaci\u00f3n partir\u00e1 del medio ambiente para llegar al coraz\u00f3n de la comunidad cristiana. Cristianos y paganos participan de las mismas realidades geogr\u00e1ficas, \u00e9tnicas, familiares y culturales; hablan la misma lengua, habitan las mismas ciudades; se reconocen y se distinguen. \u00bfC\u00f3mo separar ese mundo de los cristianos quienes, adem\u00e1s, divididos por un cisma end\u00e9mico, viven juntos los momentos fuertes, las fiestas lit\u00fargicas? Agust\u00edn, obispo de Hipona, nos conf\u00eda sus alegr\u00edas y sus angustias de pastor, los gozos y las penurias de su grey, la mezcla de dos pueblos, de dos ciudades, confundidas en un mismo peregrinar hasta que el camino termine en los umbrales de la nueva Jerusal\u00e9n. La vida cotidiana del \u00c1frica est\u00e1 aclarada y transfigurada por el autor de las Confesiones gracias a la potencia de su talento y al calor de su ternura. Aqu\u00e9l que deseaba \u00abamar y ser amado\u00bb ha sabido escuchar el alma insatisfecha y buscar en Dios la satisfacci\u00f3n de toda b\u00fasqueda e inquietud. Amar totalmente, amar como \u00e9l fue amado, es decir, hasta la entrega total&#8230; Por no haberse limitado en su amor a \u00c1frica sino por haber comprendido las ansias del hombre que se vislumbran desde los confines de la tierra, el obispo de Hipona pertenece al Universo, a la Historia.Roma, l.XI.1978 El Autor. Descargue aqu\u00ed Hamman Adalbert G &#8211; La Vida Cotidiana En Africa Del Norte En Tiempos De San Agustin","thumbnail_url":"https:\/\/agustinosoala.org\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/OALA-IMAGEN-EDIT-2.png","thumbnail_width":957,"thumbnail_height":1074}