{"version":"1.0","provider_name":"OALA - Organizaci\u00f3n de los Agustinos de Am\u00e9rica Latina","provider_url":"https:\/\/agustinosoala.org\/en","author_name":"Edgar F.A","author_url":"https:\/\/agustinosoala.org\/en\/author\/admin\/","title":"Apostolado Agustiniano - OALA - Organizaci\u00f3n de los Agustinos de Am\u00e9rica Latina","type":"rich","width":600,"height":338,"html":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"Ib3mIEcYKL\"><a href=\"https:\/\/agustinosoala.org\/en\/apostolado-agustiniano\/\">Augustinian Apostolate<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"https:\/\/agustinosoala.org\/en\/apostolado-agustiniano\/embed\/#?secret=Ib3mIEcYKL\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"&#8220;Apostolado Agustiniano&#8221; &#8212; OALA - Organizaci\u00f3n de los Agustinos de Am\u00e9rica Latina\" data-secret=\"Ib3mIEcYKL\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script>\n\/*! This file is auto-generated *\/\n!function(d,l){\"use strict\";l.querySelector&&d.addEventListener&&\"undefined\"!=typeof URL&&(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&&!\/[^a-zA-Z0-9]\/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),c=new RegExp(\"^https?:$\",\"i\"),i=0;i<o.length;i++)o[i].style.display=\"none\";for(i=0;i<a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&&(s.removeAttribute(\"style\"),\"height\"===t.message?(1e3<(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r<200&&(r=200),s.height=r):\"link\"===t.message&&(r=new URL(s.getAttribute(\"src\")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&&n.host===r.host&&l.activeElement===s&&(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener(\"message\",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener(\"DOMContentLoaded\",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll(\"iframe.wp-embedded-content\"),r=0;r<s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute(\"data-secret\"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+=\"#?secret=\"+t,e.setAttribute(\"data-secret\",t)),e.contentWindow.postMessage({message:\"ready\",secret:t},\"*\")},!1)))}(window,document);\n\/\/# sourceURL=https:\/\/agustinosoala.org\/wp-includes\/js\/wp-embed.min.js\n<\/script>","description":"\u00abNos hiciste, Se\u00f1or, para ti, y nuestro coraz\u00f3n est\u00e1 inquieto hasta que descanse en ti\u00bb San Agust\u00edn. Confessiones (Confesiones), Libro I, cap. 1. \u00c1frica en la \u00e9poca de Agust\u00edn El Amor en San Agust\u00edn Interioridad Agustiniana Sobre las Conversiones de San Agust\u00edn Amistad-Fraternidad Apostolado Agustiniano Antropolog\u00eda Agustiniana Documentos de la Orden Santoral Agustiniano Apostolado Agustiniano Con todo lo importante que sea el trabajo pastoral asumido por amor de Dios y del pr\u00f3jimo, no puede llevarse a cabo sin una vida de contemplaci\u00f3n, oraci\u00f3n y estudio. Un buen pastor de almas debe prestar o\u00eddo atento a la palabra de Dios antes de anunciarla. Escuchar la palabra divina constituye un aspecto de la contemplaci\u00f3n. Sobre las cumbres del monte, como el ap\u00f3stol Pedro, el trabajador pastoral recibir\u00e1 la luz y el alimento espiritual para distribuirlo a los dem\u00e1s. La elegante y hermosa Raquel es para Agust\u00edn imagen de la vida contemplativa y L\u00eda, de ojos apagados pero fecunda, imagen del diligente predicador. Lo mismo puede decirse de Mar\u00eda y Marta, pero Agust\u00edn reh\u00fasa interpretar las palabras de Jes\u00fas a Marta \u00abMaria, Maria, te preocupas y te agita.s por muchas cosas; y hay necesidad de pocas, o mejor, de una sola, Mar\u00eda ha elegido la mejor parte\u00bb como un reproche: \u00abg\u00f3mo podr\u00eda Jes\u00fas dirigir un reproche a Marta, contenta por recibir a tan excelente hu\u00e9sped? Si eso fuera un reproche, no habr\u00eda nadie para cuidar de los necesitados. Todos escoger\u00edan la mejor parte para decir: empleemos todo nuestro tiempo en escuchar la palabra de Dios. Pero si esto ocurriera, no habr\u00eda nadie para atender al forastero en la ciudad, al necesitado de alimento o vestido, nadie para visitar los enfermos, nadie para liberar a los cautivos, nadie para enterrar a los muertos. Las obras de misericordia practicadas en favor de los necesitados son imprescindibles aqu\u00ed en la tierra\u00bb Descargue aqu\u00ed El apostolado &#8211; Contemplativos en la Mision: Santiago Sierra Rubio, OSAEvangelizacion nueva en un mundo nuevo.pdf: Paulino Sahelices, OSA","thumbnail_url":"https:\/\/agustinosoala.org\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/OALA-IMAGEN-EDIT-2.png","thumbnail_width":957,"thumbnail_height":1074}